Tras el reciente homicidio en Graneros, el alcalde de Pirque, Jaime Escudero Ramos, manifestó su preocupación por el incremento de la violencia en zonas rurales, donde destacó que históricamente los problemas en dichas zonas del país han sido invisibilizados, pero ahora enfrentan una escalada de delitos violentos que ha cambiado su agenda municipal.
Frente a eso, explicó que antes su principal demanda en la agenda era mejorar el transporte, pero debido al alza de los delitos, hoy la seguridad se ha tomado la agenda municipal.
“El 80% de las comunas son rurales, pero sólo el 26% de la población vive allí. Esa gran diferencia complica todo y somos invisibilizados por la poca población con la que contamos. No estábamos en el radar de las estrategias de seguridad y hoy pedimos celeridad no sólo en la Ley de Seguridad Municipal, sino que conozcan las diferentes realidades del mundo rural. Según cifras de la SNA el 80% de los agricultores han sido víctimas de portonazos, robos con intimidación y hasta homicidios. Esta es una nueva realidad del mundo rural y no estamos dispuestos a normalizarla”, señaló el presidente de la Asociación de Municipios Rurales y alcalde de Pirque.
Si bien, reconoció un avance ante la firma con el OS14 de Carabineros, que implica un patrullaje mixto en colaboración con el equipo municipal, comentó también los desafíos pendientes en lo que es seguridad, aludiendo a la falta de personal de Carabineros y vehículos que se adapten a las necesidades de la ruralidad.
Por ello, agregó que, «las distancias en nuestra comuna son enormes, y nuestros funcionarios suelen llegar primero a los sitios del suceso. Son la primera línea, pero que no cuenta con atribuciones ni implementos para repeler la delincuencia», dijo, haciendo un llamado a los parlamentarios para agilizar leyes que fortalezcan la seguridad rural.
Con la mirada puesta en fortalecer la seguridad rural, habló sobre la importancia de acelerar la “Ley de Seguridad Municipal”, que busca darle más facultades a los inspectores municipales, brindando una protección similar a la de Carabineros, penas especiales para quienes los agredan y la estandarización de sus roles y capacitaciones.
Finalmente, el alcalde valoró la disposición del Gobierno para escuchar sus demandas, pero insistió en que las políticas de seguridad deben adaptarse a la realidad rural. «Necesitamos apoyo. Las municipalidades no somos encargados de la seguridad, pero sí queremos ser parte de la solución porque queremos proteger a nuestros vecinos”.